Factores sociales del crimen organizado
Durante los últimos años, se ha observado que las relaciones sociales generan un gran impacto en el comportamiento de la población. El control interno ayuda a que se tomen decisiones más responsables; de otra, el control externo, que incluye la supervisión de la familia o la sociedad, funciona como un freno. Por esta razón, si faltan estos controles, puede ser más fácil que ocurran conductas delictivas o desadaptadas.
Según Álvarez (2025), menciona que el factor
predominante para que el ser humano dirija su estilo de vida en dirección a la
criminalidad o al cumplimiento de las normas sociales, es la solidez y firmeza
de los vínculos sociales tanto internos como externos que posea. También, el
control interno está referido a la esfera íntima de la persona, al buen
autoconcepto o autopercepción, autocontrol y creencia en las normas; mientras
que el control externo está referido al entorno del sujeto, es decir a la
vigilancia familiar, escolar y social del grupo cercano con el que se rodea.
Finalmente, las personas que delinquen presentan ausencia de control social, lo
cual facilita y favorece la desviación, es decir, las conductas criminales,
antisociales, delictivas, entre otras.
Fuente:
Álvarez Culqui, E. S. (2025). Eficacia del Marco Normativo Contra el Crimen Organizado en el Perú. USS. https://repositorio.uss.edu.pe/bitstream/handle/20.500.12802/13942/Alvarez%20Culqui%20Elias%20Silver.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Comentarios
Publicar un comentario